A
veces pienso
que...
En
verdad me
amas,
aunque en tus
señales
no descubra
nada.
Me
quedo en
silencio...
Te contemplo
el alma...
Y sé
que me quieres
pero nada
cambia...
A
veces pienso
que...
Luchas
con furias
por negar el
fuego
que sembré en
tu alma.
¡ No
se si me
quieres...!
¡ No
se si me
amas...!
¡ No
se si tan sólo
juegas con las
llamas...!
A
veces pienso
que...
Nunca
podrías
remontar el
vuelo
sin tener mis
alas...
Y pese
negarlo,
sabes
que te
faltan...
Luego...
Luego...
Me confundo
viendo que te
alejas,
sin causa que
explique,
la razón de
ello.
Te
tengo y te
alejas...
Te alejas y
vuelvo...
Te espero,
me esperas...
Y nunca
tejemos la
trama secreta
de lejanos
sueños que
mueren al
verse
frustrado el
intento de ese
primer beso
que deseamos
dentro...
¡
Quisiera
entenderte...!
¡ Pero
no te
entiendo...!
Se nos
va perdiendo
el tiempo sin
tiempo,
que ya, no
tenemos…
Te
sientes segura
de que yo te
quiero...
Pero
te
equivocas...
Soy
como los
vientos,
que pueden
violentos
rodearte sin
verlos,
y luego, se
marchan,
quedando de
ellos
tan solo
recuerdos
de furias
ocultas
que unen en
cenizas
al infierno y
cielo...
¡ Yo
jamás me
entrego...!
¡
Parezco
vencido,
pero estoy
venciendo...!
¡ Te
crees tan
segura
que por ti yo
muero...!
Que no
te detienes
a sentir que
adentro
me tienes
grabado
en flamas y en
fuego...
Cuándo
me haya ido...
¡ Cuándo así
me pierdas...!
Será llaga
eterna
en ti mi
recuerdo...
¡ Pero
será tarde...!
¡ No
detengo el
vuelo...!
Yo jamás
repito
los mismos
trayectos...
A
veces pienso
que...
Podría
quererte
más de lo que
creo...
¡ Y me
aterrorizo...!
¡ Me invaden
los miedos...!
Recuerdo
dolores
que fueron
eternos,
y que pese el
tiempo,
aún los llevo
adentro...
¡
Siento que te
siento...
Y me envuelve
el miedo...!
Es
como el
presagio
de gritos
ahogados
en gargantas
rotas
por decir:
¡ Te
Quiero...!
Me
siento:
¡ Caricia que
vibra en los
dedos...!
La
sonrisa:
Alegre que en
tus labios
veo...
El
sol:
Que me
enciende en
Amor y en
celos...
La
canción:
Que trinan
pájaros en
vuelo...
La
sombra:
Que oculta
sigue tu
sendero...
El
canto:
Que entono,
como
distraído,
diciendo en
secreto
¡ cuánto que
te quiero...!
A
veces pienso
que...
Te Amo
en el delirio
de lo que he
perdido.
De lo que no
tengo.
De lo que
pasara
y está en el
recuerdo.
Pero
eres presente
¡ y de Amor me
muero...!
¡ Te
Amo en la
caricia
de mil
desencuentros...!
¡ En
el: “adiós”
dicho,
que es
siempre:
“hasta
luego”...!
¡ En
las rebeliones
de ser lo que
siento...!
Te Amo
en las
estrellas
de un cielo
sereno,
en las que
vislumbro
tus ojos de
ensueño...
Te Amo
en el rocío
de las
madrugadas,
que en su
aroma suave
se impregna en
mi almohada.
Te Amo
en el
silencio...
Te amo
sin
palabras...
Te Amo
en las
pasiones
de tu piel
deseada...
Es
entonces que
pienso,
que...:
¡
Antes de
Amarte...!
¡ Mi Amor...!
¡ Ya
te Amaba...!