Ayer
soñé en un cuarto lleno de espejos…
tu cuerpo sudaba copiosamente,
te veía en mi ilusión, desnuda
con tu carne blanca pálida de emoción…
dos amantes no pueden expresar el querer,
porque el amor muere por decepción.
En ese dulce y morboso sueño…sentía miles de emociones,
sensaciones por tu cuerpo limpio, puro y esbelto…
caminabas con glamour y sonrisa radiante...
te llamaba y venías hacia mí, soberbia, con belleza y encanto,
te miraba -en mi fantasía- por tomarte y dejar sentir mi fuerza superior…
Te veía en el reflejo de los espejos,
entre la luz y la oscuridad de la noche estrellada…
mujer de textura suave de mirar sereno…
y jugamos al amor insaciablemente…
susurrando poesías, sonetos, versos,
y al final de todo un “te quiero…”
al llegar al clímax de mi sueño...
Al despertar comprendí que era una gran ilusión,
pero gracias por dejarte soñar y figurarte en mis sueños…
amor de irrealidad, esperanza y sueños…
William Rafael Reyna Rivas Arq.
LeónRuge