No
hay fronteras para dos seres que se aman,
el amor es libre como el viento,
como el cóndor que vuela por los aires;
no los atan prisiones ni cadenas,
cavilando por las noches estrelladas
esperando con impaciencia la entrega...
el amor no muere...
Entre las cenizas se recogen nuestras huellas...
los amantes que suspiran cada noche,
y el amor que no duerme.
Ya no son noches solitarias...
en la alcoba permanece ella...
amores envueltos en suspiros y ansias reprimidas, porque el amor
permanece en la mañana,
en las noches y en los días…
el amor es fuerte y solidario....
soñando la llegada cada noche
entre nubes, sueños y quimeras.
Amores que producen el clímax de la palabra escrita...
néctar de dulzuras...eso es amor...
se remonta mas allá de las fronteras y de la vida.
William Rafael Reyna Rivas
LeónRuge


Hoy
más que ayer…
la máquina del tiempo, que no perdona,
sigue... y yo amándote como siempre …
He vivido días felices,
cuando la musa embriagaba mis sentidos…
Como huérfano, sigo esperando un gran amor
que desafíe las barreras del tiempo...
el espacio, la distancia y la vida
me acompañan en esa espera.
Amándote he recorrido todos los cielos,
visitado a los dioses del Olimpo...
donde el tiempo es la ilusión del poeta,
y moran los que viven para la eternidad;
como tu amor que habita mis entrañas
y mantiene en mí, esta sed insaciable de tus besos…
Amor para toda una eternidad
que no se consume como una pavesa,
que resiste y quema como la llama ardiente
de un volcán incandescente…
William Rafael Reyna Rivas
LeónRuge
