William Rafael Reyna & Ninfa Estela Duarte
Es tan hermoso, tan sublime, espacialmente conocerte,
Extraterapéuticamente sentirte, olerte, escucharte, verte, amarte...
sentirte volar en los espacios vacíos...
creciendo con alas en mi interior...volando a cielo abierto
cruzando fronteras, escribiendo, amándote en cada gota de sudor
hasta llenarme de ti en todo tu ser...
Tus sentires son traviesos duendes
que recorriendo los espacios
van dejando versos de aristas elocuentes
y amores ardientes…
En la intimidad de tu vida
de tus encantos de niña mujer
mi dulce y gran amor en lo íntimo
en lo más recóndito de tu corazón.
Tu vida tiene algo de mar…
eternamente viajando espacios
para volver de nuevo a su playa
y seguir amando hasta el infinito.
Viviendo cada día obsesionado con tus versos
con tu boca de miel y de cristal...con fuego
y dulzura, con amor y locuras....volando
a otro universo...donde no existen el odio ni la maldad.
Sientes los devenires de tus versos
como un caballero de sueños
gozando palabras de mieles
y pétalos de tiernos rosales…
Aunque a la distancia y a la vez tan cerca
a lo lejos retumba mi corazón como trueno,
en noches de tormenta...a la lejanía espero el renacer
de nuevos días....domando el tiempo, cabalgando
en el corcel inquieto de los años...volando en los días;
es tan hermoso conocerte y verte...
En amores no hay distancias,
solo besos y corazones enamorados
que en noches de luna llena se entregan
y hacen del amor su refugio tibio
para suplir lejanías…
Necesito y preciso de ti...de tu tiempo, de ti amada mía
los mejores días en las mieles de la vida serán para ti
mujer querida, se agota la paciencia, para llegar a tu presencia
soñando arropado en la alfombra de tu piel...acurrucado
en la sábana de tu pelo...acariciándome con tus ojos...
Me tienes en tu tiempo y en el mío
soy palabras, soy versos y poesías,
estoy en tu destino de poeta y andariego
dando dulzuras a tu alma y caricias a tu piel
en noches de plenilunio…
Irresistiblemente es tan bello conocerte...sentirme en la guarida
de tu boca abrasadora y dulce...destilando resina de mieles
tus labios incandescentes de fuego y nácar...
morir en la dulce agonía de tus caricias, de tu piel trigueña
vistiendo todo mi ser con tu ser...
es tan hermoso y maravilloso haberte conocido...
que morir por ti... para mí será un delirio
en los brazos de tu vida amada mía...
es tan divinamente precioso conocerte...
!Ay!...Conocerte...mi cielo...
Me has conocido y me has amado,
en tus brazos han quedado mis palabras y mi aroma
y en tus labios la miel de mis encantos…
Me has conocido
en un mundo etéreo e infinito,
y ese tiempo, es un tiempo que no termina,,,
tan divinamente precioso. Amor.